Más de 14 millones de personas tienen problemas de alimentación y de acceso a la salud

Un tercio de la población del país sufrió problemas de alimentación y acceso a la salud en el último año, mientras que el 27% habita en viviendas precarias o en condiciones de hacinamiento. Estas fueron algunas de las conclusiones a las que arribó un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) que mide el nivel de pobreza estructural.

El Observatorio de la Deuda Social de esa casa de estudios elabora anualmente un relevamiento de las condiciones de vida de la población en seis aspectos distintos, para determinar cuál es el nivel de pobreza multidimensional, que se diferencia así del punto de vista estrictamente monetario como suele medir el Indec. Esos aspectos son la Alimentación y Salud, Servicios Básicos, Vivienda Digna, Medio Ambiente, Accesos Educativos, y Empleo y Seguridad Social.

Con esos criterios, la UCA concluyó que en la Argentina hacia el tercer trimestre de 2019, casi el 70% de los habitantes -31 millones- sufrieron al menos una carencia entre esos déficits relevados. El 46,3% de la población tuvo al menos dos faltantes y un 28,5% sufrieron tres carencias.

“La pobreza estructural asume una tendencia decreciente tras 2010, permaneciendo en niveles cercanos al 16% hasta 2015. A partir de 2016 comienza una etapa en la que experimentó un incremento sostenido (con la excepción del año 2017) llegando al nivel más alto de la serie en 2019, alcanzando a un 21% de la población”, determinó esa institución.

“El análisis de la evolución de las distintas dimensiones de derechos revela una tendencia dispar en la que por una parte se observan mejoras de los aspectos más asociados a la inversión y a distintas instancias de la acción pública, se registra en este sentido entre 2010 y 2019 una mejora sustancial en el acceso a servicios básicos de la vivienda y una evolución favorable en relación con el acceso a una vivienda digna y a un medio ambiente saludable”, explicó la UCA en sus conclusiones.

“Sin embargo, por otra parte, se manifiesta un deterioro, claramente marcado a partir de 2016 en las dimensiones alimentación y salud y en el acceso al empleo y la seguridad social, aspectos ligados de manera más directa a los ciclos económicos”, completó.

(tn.com.ar)

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